Siempre han sido considerados locos quienes creen que la magia existe. ¿Y quiénes somos nosotros para juzgarlos si no tenemos certeza de la imposibilidad de ésta? Porque la verdad es que no hay nada escrito; los hechos son subjetivos al depender de la percepción, y la ciencia en que tanto nos escudamos se reinventa a sí misma una y otra y otra vez, eternamente. ¿Son los extraterrestres y los viajes a otras galaxias un recurso de la ciencia-ficción? ¿Son producto de nuestra imaginación los magos y las brujas, los sapos encantados y el genio de la botella?
La vida es magia, el milagro de las cosas mas cotidianas nos demuestra que todo es posible. Me gusta imaginar la cara de nuestros antepasados si se hubieran enterado de como sería la vida en nuestro siglo. Lo que para ellos era un absurdo irrealizable para nosotros es parte de nuestras vidas a tal punto que nos parece surrealista una vida sin el nivel que hemos logrado. A veces debiéramos detenernos más en lo mágico del televisor, del computador, de la inteligencia artificial. Porque las máquinas no son más que minerales y metales extraídos de la naturaleza y moldeados para dar vida no solo a lo electrónico, sino a la mente universal plasmada en el metal.
Pero es en lo orgánico en donde vemos la esencia de lo mágico. En esa diminuta semilla que explota, crece y se transforma en algo grande, en algo que nace y que muere. Así como Jesús multiplica peces y panes, los vegetales transforman la luz del sol en alimento, demostrando que la energía está en constante transformación. Esa energía está en nuestras vidas, en nuestros pensamientos y emociones. Esa energía es la magia que nos permite sanarnos con la mente, que nos permite expresar nuestra interioridad en el aura; es la energía que nos mueve a decidir mover un músculo y tomar un camino.
Si nuestra mente es tan poderosa, ¿qué nos asegura que tras nuestra imaginación no se encuentra un mundo real y tangible? ¿Por qué tildar de imposible la existencia de verdaderos magos y brujas? Somos magos y brujas manipulando la energía que transita por este universo y tantos otros. La misma magia que nos compone es la que crea nuestros sueños, lo tangible y lo intangible no son más que formas distintas de agrupar la misma energía. La magia existe, y si todos lo supieran el mundo sería un lugar mejor.
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